DON SANTIAGO BUSCANDO UN NUEVO BERNABEU (III)

 

 

 

En las dos anteriores entregas hemos contado como Don Santiago siempre estuvo por encima del inmovilismo, por encima de las circunstancias, un paso por delante de todos y contra todos. Nunca el Real Madrid tuvo el retorno del valor que este Club repercute en la marca de la Ciudad de Madrid. Esperemos que como parece, la ciudad de Madrid tome el Nuevo Bernabéu como un referente de ciudad. 

Estábamos en 1973 y para construir el nuevo estadio en Las Jarillas, Don Santiago necesitaba financiar (como ahora) las obras.

La financiación para levantar este nuevo estadio se lograría mediante la recalificación del solar del Bernabéu en el paseo de la Castellana y su posterior venta para la construcción de una gran torre en el extremo noroeste de la parcela y un edificio residencial a lo largo de la calle Padre Damián.

La viabilidad y el respaldo económico de la operación corría a cargo de William Zeckendorf, hijo de un conocido magnate inmobiliario norteamericano vinculado a otros grandes proyectos en Estados Unidos como la sede de las Naciones Unidas, la torre Lincoln o Park Avenue, y que sería el promotor de la compra del solar y la construcción de los edificios.

Así pues el proyecto estaba hecho y era técnica y económicamente viable, pero para poder realizarse era necesario cambiar el uso de los terrenos del Bernabeú (uso deportivo) y convertirlos en edificables. 
El Real Madrid justificaba que podía hacerse ese cambio debido a que cuando compró esos terrenos, el solar no tenía ningún tipo de condicionamiento urbanístico y que la calificación como zona deportiva fue posterior tras la aprobación en 1964 del Plan General del Área Metropolitana.

Qué tenía pensado para el solar? Este era el plan presentado a los socios:

“El solar del Estadio Bernabéu tiene seis hectáreas de extensión. De ellas aproximadamente cinco y media se destinarían a parque y a instalaciones deportivas. En porcentajes la superficie construida significará un 12%, y la “zona abierta”, el resto, es decir, un 88%. El parque contará con varios niveles de terrazas, con vegetación, y en ellas, asimismo, se localizarán campos de juego para los niños e instalaciones deportivas. También están proyectados algunos establecimientos de hostelería, tales como cafés, restaurantes y tiendas. Estos establecimientos estarán protegidos por los voladizos de las distintas terrazas. Se intenta que la zona ajardinada sea “viva”. Así una serie de albercas, canalillos y fuentes tendrán siempre agua en movimiento de gran efecto. Por el contrario, algunas partes serán de total quietud para lograr un cierto aislamiento.

Está previsto, también, un gran estanque, que en verano servirá para que los niños jueguen con sus barcos y en invierno se congelará para que sirva de pista de patinaje. En uno de los vértices del polígono habrá una piscina, dotada de un techo que permita cubrirla durante el invierno y esté al aire libre en la temporada estival. Aunque el parque será perfectamente visible desde el exterior, una vez dentro de él, el visitante se sentirá aislado del tráfico y sus ruidos. En realidad el parque estaría totalmente abierto en sus límites sur y norte.

El plan de urbanización del solar del Bernabéu ofrece soluciones suplementarias para la zona. El conjunto estará unido, por ejemplo, al proyecto AZCA y al Palacio de Congresos y Exposiciones gracias a varios pasajes subterráneos para peatones. También el proyecto del Real Madrid se une a futuras obras, tales como la gran estación de Metro de la plaza de Lima, de la línea Nuevos Ministerios-Fuencarral, cuya terminación está prevista para 1978.

Entre las mejoras externas a la zona del Bernabéu recomendadas por el proyecto se incluyen el aumento de capacidad de tráfico de la plaza de los Sagrados Corazones, mediante una vía subterránea que una Padre Damián con el paseo de La Habana. También se sugiere la construcción de un paso subterráneo en la plaz de Lima que encauce el tráfico normal de la avenida del Generalísimo.

Y la madre de las batallas:

En el vértice noroeste del solar del actual Estadio Bernabéu se alzará una edificación de 70 plantas, llamada “La Torre de Cristal”. Su frente será de una combinación de vidrio y acero que le hace parecer un gigantesco monolito de cristal. Con sus 248 metros de altura sería la construcción más alta de Europa. Sus distintos cuerpos van adelgazando a medida que se asciende al cielo, formando una espiral. Los escalones inferiores de dicha espiral son de altura similar a los edificios adyacentes. Tiene una gran entrada, de tres pisos de altura. Este acceso da al parque. El efecto de esa entrada sigue repitiéndose según asciende el edificio provocando terrazas triangulares.

Otras características y servicios que tendrá la torre serán un observatorio para el público. Desde allí se podrá contemplar toda la ciudad y en el último piso se instalará la Sala de trofeos del Real Madrid. Está previsto un hotel de 600 habitaciones, y en sus terrazas, restaurantes y clubs. A media altura habrá un piso comercial, a modo de gran vestíbulo, con tiendas y bares, en el lugar donde se cambiará de ascensores para subir a los pisos más altos.

En la Memoria del proyecto se habla también de un aparcamiento subterráneo para 3000 automóviles, y el sótano de la Torre habrá una parada de taxis y galerías comerciales que se unirán con la estación del Metro.

70 plantas y 248 metros de altura, de los mismos arquitectos que la Torre Espacio (Ieoh Ming Pei y Henry Cobb).

 

La respuesta de las autoridades la misma que en 1964. Perseguida la autorización de cambio de uso durante años el Ayuntamiento, del alcalde Carlos Arias Navarro, se opuso a ello porque ese cambio no lo permitían las leyes urbanísticas de la ciudad, además de que el proyecto incluía el tener que realizar unas infraestructuras adicionales para mejorar la movilidad y el tráfico de la zona, tales como pasos subterráneos bajo la plaza de Lima y la calle Padre Damián, que debían de ser hechas y costeadas a cargo del propio Ayuntamiento.

 

Negativa ayuntamiento



Unos meses más tade con el nuevo alcalde Miguel Angel García Lomas, el Real Madrid volvió a intentar que se recalificase el solar, obteniendo nuevamente la negativa del Ayuntamiento. 

 

Y después de presentar la reordenación del solar, Don Santiago tuvo que soportar (como ahora el Presidente actual) las insinuaciones de lucrarse personalmente con la operación.

En la IV entrega…

 

@nuevobernabeu

 

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